¿Estarán las Personas lo Suficientemente Sanas para Trabajar Más Tiempo?
IB#7-3
Introducción
A mediados de 1960, la edad promedio de retiro para los hombres - edad en la cual la mitad de los hombres ya no se encuentran en la fuerza laboral - era de 66 años. En la actualidad, es de 63 años. Debido a la baja pronosticada en las tasas de reemplazo en el sistema de Seguridad Social, la mayor longevidad, y los relativamente bajos balances de las cuentas 401(k), los Norteamericanos arriesgan serios déficit en sus niveles de ingreso, especialmente a edades avanzadas, si continúan jubilándose a los 63 años. Una respuesta lógica a este problema sería volver a cambiar la edad de jubilación a los 66 años o incluso a una mayor edad. Una consideración clave es si las personas estarán lo suficientemente sanas para trabajar más tiempo. Esta nota de investigación compara el estado de la salud de personas mayores en la actualidad con el estado de salud hace cuarenta años, y explora la evolución de la salud de las personas a medida que envejecen.
El punto decisivo es que la salud de personas mayores (de 65 años o más), contrario a lo que ocurre con trabajadores de entre 50 y 64 años de edad, tuvo sólo una pequeña mejora en la década de 1970, resultados mixtos en la década de 1980, y una marcada mejora desde 1990. Lo más probable es que la marcada mejora para trabajadores mayores haya empezado a principios de 1980. Hoy, la salud de trabajadores mayores parece ser al menos igual de buena que hace cuarenta años. Entonces, si la mitad de la población masculina estaba lo suficientemente sana para trabajar hasta los 66 años, el mismo porcentaje debiera poder hacer lo mismo hoy. Dos temas importantes que no son tocados en esta nota de investigación son si los trabajos estarán disponibles para los trabajadores mayores y cuál será el desafío presentado por el 15 a 20 por ciento de la población mayor que no será capaz de trabajar.
Para el informe completo en formato PDF (en inglés)
* Alicia H. Munnell es Directora del Center for Retirement Research at Boston College (CRR) y del Peter F. Drucker Professor of Management Sciences at Boston College ’s Carroll School of Management. Jerilyn Libby es investigadora asociada del CRR. Las autoras agradecen a Richard Burkhauser, Dora Costa y David Cutler por sus invaluables comentarios en el primer borrador de esta nota de investigación.


